Internacional.- Este martes 7 de abril, la volatilidad en los mercados financieros fue notable, con el S&P 500 cerrando ligeramente al alza en un 0.076%, tras una caída inicial de cerca del 1%. Por otro lado, el Dow Jones experimentó una merma de solo 0.18%.
La situación se intensifica a medida que se acerca el ultimátum impuesto por Trump a Irán, que expira en aproximadamente tres horas y media. Esta expectativa ha originado un comportamiento curioso en las bolsas, sugiriendo una posible confianza de los inversionistas en la posibilidad de negociaciones de último minuto o, al menos, una extensión del plazo establecido. Si el mercado anticipara un ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, el impacto en las acciones y en los activos refugio habría sido mucho más severo.
El mercado del petróleo también refleja esta disparidad en las reacciones, con el Brent cayendo un 2.45%, cotizándose alrededor de 107 dólares por barril. Esta baja parece incompatible con la posibilidad de un conflicto armado en una zona tan crucial para el comercio energético mundial.
Es posible que los mercados estén interpretando señales que no son evidentes para otros actores, incluidos los medios de comunicación principales. En las próximas horas, sabremos si esta percepción es correcta. La respuesta del mercado no solo definirá su comportamiento inmediato, sino que también podría marcar el inicio de un periodo de tensiones militares con repercusiones serias para Medio Oriente y la economía global.


