Internacional.- La próxima Copa Mundial de fútbol programada para el verano de 2026 en Estados Unidos, Canadá y México podría representar un grave riesgo para millones de aficionados. Amnistía Internacional (AI) ha hecho un llamado urgente a la FIFA y a los países anfitriones, señalando que las políticas migratorias en Estados Unidos podrían transformar el evento en una amenaza real para los asistentes.
El informe titulado «La humanidad debe triunfar: Defender los derechos y abordar la represión en la Copa Mundial de la FIFA 2026» expone cómo, bajo la administración del expresidente Donald Trump, el país anfitrión enfrenta una crisis de derechos humanos. AI destaca las políticas migratorias restrictivas y las detenciones arbitrarias realizadas por diferentes agencias de inmigración que, según el informe, podrían poner en peligro a la afición, jugadores, periodistas y comunidades locales.
Desde 2025, las autoridades estadounidenses han deportado a más de 500,000 personas, una cifra que supera las proyecciones de asistentes para la final de la Copa Mundial en el Estadio MetLife, según Steve Cockburn, director de Justicia Económica y Social de AI. «Estos números reflejan un ambiente de miedo que ha trastornado a muchas comunidades», comentó Cockburn.
El informe también pone de relieve la situación en los otros dos países anfitriones. En México, la movilización de 100,000 agentes de seguridad ha aumentado las tensiones, especialmente para quienes buscan protestar pacíficamente. En Canadá, la preocupación por el desplazamiento de personas sin hogar ha despertado temores, exacerbados por el cierre de un refugio en Toronto para dar paso a actividades relacionadas con el torneo.
Además, AI alerta sobre las restricciones impuestas por el gobierno de Trump que impiden la entrada de aficionados de ciertos países, reflejando una política discriminatoria que afecta la diversidad del evento.
Con el torneo a poco más de diez semanas de su inicio, AI insiste en la necesidad de acciones inmediatas por parte de la FIFA y los gobiernos para garantizar que el Mundial sea un espacio seguro y acogedor, sin que estos abusos empañen la celebración del fútbol.


