Internacional.- El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) destacó en un reciente informe que las democracias en América Latina y el Caribe se encuentran bajo una creciente presión interna.
Durante la presentación del documento titulado ‘Democracias bajo presión: Reimaginar los futuros de la democracia y el desarrollo en América Latina y el Caribe’ en Guatemala, la economista jefe del PNUD para la región, Almudena Fernández, señaló que a pesar de la consolidación democrática en la región, existe un sentimiento generalizado de que dichas democracias están en crisis.
El informe resalta que, aunque más del 80 % de la población latinoamericana vive en sistemas democráticos, desafíos como la desigualdad económica, un sistema fiscal regresivo y la falta de inclusión de grupos vulnerables siguen siendo problemáticas persistentes.
Nuevas amenazas a la democracia
Además de las deudas sociales históricas, el PNUD identifica varias amenazas emergentes que trascenden fronteras, tales como la polarización política, la desinformación alimentada por la inteligencia artificial, la movilidad humana regional, la crisis climática y el impacto del crimen organizado que utiliza el financiamiento ilícito para influir en las decisiones gubernamentales.
Ante este complicado panorama, el informe llama a una acción colectiva para revitalizar la conexión entre la democracia y el desarrollo, destacando la necesidad de fortalecer la representación política y reducir la influencia del poder económico en la política pública.
Fernández advirtió que el crimen organizado está afectando la calidad de las instituciones al distorsionar la igualdad política, ejerciendo influencia a través de tácticas ilícitas en procesos electorales.
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, reflexionó sobre la naturaleza dinámica de la democracia, subrayando que nunca es completamente consolidada y puede ser amenazada en cualquier momento, haciendo eco de la ciudadanía guatemalteca que, en 2023, resistió intentos de erosión constitucional.
Arévalo concluyó que la recuperación de la democracia es fundamental para el desarrollo y el bienestar colectivo de su nación.


