Internacional.- En una serie de conversaciones reservadas, el presidente Donald Trump ha admitido que algunas de sus estrategias de deportación masiva han ido demasiado lejos, según fuentes cercanas que han compartido esta información. Este cambio de perspectiva sugiere una respuesta calculada a las crecientes preocupaciones sobre el impacto político y social de estas acciones.
De acuerdo con informes, Trump ha instado a sus asesores a moderar el discurso en torno a la “deportación masiva”, enfocándose en cambio en la expulsión de inmigrantes con antecedentes penales. Esta estrategia pretende mitigar la controversia relacionada con las amplias redadas realizadas en varias ciudades del país y sus consecuencias, que han generado protestas y críticas hacia su administración.
Cambios en el liderazgo del DHS
Este giro en la política migratoria ocurre en un contexto de cambios dentro del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La salida de Kristi Noem, la exsecretaria, quien estuvo bajo fuego por el aumento de las redadas y otras tácticas agresivas, abrió la puerta a un nuevo liderazgo.
Trump ha sugerido al senador Markwayne Mullin como su reemplazo, un candidato que promete adoptar un enfoque más colaborativo con las autoridades locales y alejarse de algunas de las tácticas polémicas de su predecesora.
Operativos de control migratorio y sus consecuencias
Las agresivas políticas de inmigración de Trump alcanzaron un punto crítico en enero, cuando una operación masiva en Minneapolis culminó en protestas y la trágica muerte de dos civiles a manos de agentes federales. Estos acontecimientos han intensificado el escrutinio sobre las prácticas de deportación.
Además, el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional se encuentra suspendido desde el 14 de febrero, en medio de presiones por parte de los demócratas del Senado para reformar los controles sobre los agentes, creando así una crisis en dicha institución.
Este cambio de rumbo en la administración de Trump podría implicar un giro significativo en la política migratoria estadounidense, a la espera de cómo se desarrollen los próximos pasos en este ámbito.



