Culiacán Sin.- El reciente aumento en las tarifas del transporte público urbano en Sinaloa no ha representado un alivio para los transportistas, quienes continúan enfrentando serias dificultades económicas. A pesar de este ajuste, los costos operativos siguen en constante ascenso, complicando aún más su situación financiera.

Joel Camacho, presidente de la Federación de Autotransportes del Estado, destacó que los gastos relacionados con combustible, mantenimiento de unidades y refacciones han aumentado considerablemente. Esto ha llevado a que la mejora en las tarifas de pasaje no influya de manera significativa en sus ingresos. «Cada vez está todo más caro, y eso nos afecta. Además, el número de pasajeros ha disminuido drásticamente, especialmente con la llegada de las vacaciones», afirmó.

La ocupación de las unidades ha caído de un 80 por ciento a un 40 por ciento, lo que ha impactado negativamente en las finanzas del sector. Adicionalmente, los concesionarios han expresado su descontento por la falta de apoyo gubernamental durante la administración de Rubén Rocha Moya, ya que no se ha ofrecido ningún subsidio que les ayude a mitigar los efectos de esta crisis.

En conclusión, a pesar del ajuste tarifario, la realidad del transporte público en Sinaloa es compleja y requiere urgentemente atención para mejorar las condiciones de los transportistas y garantizar un servicio eficiente para los ciudadanos.

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