Internacional.- El Papa León XIV realizó una contundente crítica a Europa al afirmar que no se puede hablar de dignidad mientras los mares se convierten en cementerios de inmigrantes. Este mensaje fue emitido el jueves en el muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, donde miles de migrantes arriesgan sus vidas al intentar llegar a Europa desde África.
El pontífice subrayó que, además de gestionar la llegada de inmigrantes y lamentar las tragedias ya ocurridas, la comunidad internacional debe actuar de manera más decisiva. León XIV urgió a reconocer en estos individuos la imagen de Cristo y a no permanecer indiferentes ante su sufrimiento.
Importancia de la acogida
El Papa enfatizó que la atención a los migrantes no debe ser un tema secundario o un deber de voluntarios aislados, sino una prioridad colectiva. Se dirigió a toda la Iglesia, reclamando un papel activo en la protección y acogida de quienes arriban en busca de un futuro mejor, destacando su dignidad inalienable.
Reflexión sobre el sufrimiento humano
En su visita a las Canarias, una región que ha visto un incremento en la llegada de migrantes en condiciones precarias, el Papa recordó que muchos de ellos llegan despojados de sus pertenencias, pero jamás de su dignidad. El muelle de Arguineguín, que en 2020 fue descrito como el “puerto de la vergüenza”, ha sido escenario de la calamidad que enfrentan quienes cruzan el mar.
Llamado a las autoridades
León XIV hizo un llamado a los líderes de la comunidad internacional, esperando que los testimonios de los inmigrantes que escuchó en su visita resuenen en aquellos que tienen la capacidad de efectuar cambios significativos. Cada llegada de una embarcación plantea una inquietante pregunta sobre el tipo de mundo que hemos construido, donde personas se ven forzadas a arriesgar sus vidas para encontrar la esperanza.
Pacto Europeo de Migración y Asilo
Su discurso ocurre en un momento crítico, a solo un día de la entrada en vigor del Pacto Europeo de Migración y Asilo. Este acuerdo establece medidas que permiten a los países eludir la obligación de acoger a los refugiados a cambio de un pago monetario, lo cual, según el pontífice, contradice la proclamación de dignidad humana y perpetúa una crisis que coloca a los migrantes en situaciones de peligro.
Necesidad de acción solidaria
Finalmente, el Papa instó a los países de origen de los inmigrantes a generar condiciones de paz y justicia para sus ciudadanos, al tiempo que solicitó a los países de tránsito proteger a los vulnerables de las redes criminales. Adicionalmente, enfatizó la urgencia de establecer vías legales y seguras para la migración, así como mecanismos de integración que posibiliten a cada persona vivir dignamente en su lugar de origen.
El mensaje de León XIV resuena como una invitación a reflexionar sobre la humanidad compartida y a actuar con compasión hacia aquellos que, impulsados por la desesperación, se ven obligados a dejar atrás todo que conocen en la búsqueda de un futuro mejor.


