Culiacán Sin.- Un grupo de ciudadanos ha decidido actuar y eliminar las pintas que ostentan los nombres de candidatas a la gubernatura, en su mayoría mujeres. Aunque los hashtags #EsImelda, #EsTere y #EsGraciela están presentes, es fundamental enfocar la atención en #EsElIEES, la verdadera entidad en campaña, marcada por la ineptitud y la arrogancia.
Los miembros del IEES, lejos de ejercer su cargo con responsabilidad, parecen cumplir con el papel de simples figurantes que solo buscan recibir su quincena. Su enfoque está más en los beneficios personales que en el bienestar de la democracia, actuando con un orgullo que se traduce en complacencia hacia actos que desestiman la ley.
La famosa frase japonesa “no veo, no oigo, no hablo” parece definida para estos funcionarios, quienes se niegan a enfrentar la verdad de su quehacer. En lugar de garantizar un proceso electoral justo y transparente, prefieren ignorar las irregularidades que se suceden a su alrededor. Su actitud es similar a la de quienes, ciegos por su ambición, esperan ser reconocidos por el próximo gobernante.
Es decepcionante observar cómo los políticos se entregan a la banalidad de la campaña, manchando no solo las bardas, sino también la percepción ciudadana sobre su entorno. En ciertas áreas, esas bardas manchadas se han convertido en un símbolo trágico, recordando la violencia que aqueja a los ciudadanos y que contrasta con los hashtags que constantemente los políticos promocionan.
A pesar de que algunos partidos han intentado levantar la voz y presentar denuncias contra los actos anticipados de campaña, la respuesta del IEES ha sido tibia y evasiva. Las decisiones del Tribunal Electoral del Estado de Sinaloa han revocado en múltiples ocasiones las resoluciones del IEES, poniendo en evidencia su falta de firmeza ante la ley.
A pesar de que el IEES ha admitido que los mensajes en bardas favorecen la imagen de la senadora Imelda Castro, su reticencia a calificarlo como campaña anticipada genera aún más dudas sobre la verdadera fuente de estos recursos. Esto solo contribuye a aumentar la desconfianza en las instituciones que deberían velar por la transparencia electoral.
La situación actual refleja una crisis de credibilidad en el sistema electoral, poniendo en jaque el futuro de la participación ciudadana en las próximas elecciones. La constante incertidumbre alimentada por el IEES exige una reflexión profunda sobre el papel que desempeña en el fortalecimiento de la democracia en Sinaloa.


