México.- Este sábado 6 de junio, diversas ciudades de México fueron escenario de las primeras Marchas del Orgullo LGBTQ+, donde miles de personas se unieron para celebrar la diversidad y al mismo tiempo alzar la voz por el respeto y la inclusión.
Guadalajara y Mérida: celebración y demandas
En Jalisco, más de 7 mil individuos marcharon desde la Glorieta de La Minerva hacia la Glorieta de las y los Desaparecidos, un monumento que simboliza la lucha por los desaparecidos en México. Durante la marcha, se enfatizó la necesidad de asegurar la igualdad de derechos y condiciones dignas para todos, especialmente para la comunidad LGBTQ+.
La XXIV Marcha de la Diversidad Sexual en Mérida reunió a cientos de participantes sobre el Paseo de Montejo. Activistas, aliados y miembros de la comunidad LGBTQ+ mostraron su apoyo mediante pancartas, disfraces, carros alegóricos y presentaciones de drag. Este evento no solo fue un festejo, sino también una oportunidad para resaltar la lucha continua contra la discriminación.
León y Pachuca: derechos y seguridad en el centro de la protesta
Cerca de 25 mil personas acudieron a la Mega Marcha Estatal Pride 2026 en León, donde se denunció la homofobia y los crímenes de odio que persisten en la sociedad. Las autoridades locales aseguraron el evento mediante cierres viales y vigilancia, permitiendo que la marcha se desarrollara sin incidentes.
En Pachuca, la XXVI Marcha del Orgullo comenzó en la Plaza Independencia, con la participación de cientos de personas que también pidieron a sus representantes legislativos que no se detenga la lucha por los derechos humanos. Karen Quintero, una de las representantes, subrayó la necesidad de avanzar en iniciativas que garanticen un entorno seguro y justo para la comunidad.
Un mensaje claro de unidad y resistencia
A pesar del ambiente festivo, las marchas fueron un claro recordatorio de que la agenda LGBTQ+ sigue siendo una prioridad. Las demandas de seguridad, reconocimiento y acceso a derechos básicos resonaron en cada rincón del país, evidenciando que la lucha por la visibilidad y el apoyo comunitario es más crucial que nunca.


