Internacional.- El Departamento de Defensa de los Estados Unidos ha elevado recientemente el nivel de alerta sobre Israel en el ámbito de la contrainteligencia, pasando de «alto» a «crítico», el máximo nivel de preocupación, debido a las crecientes sospechas de que los servicios de inteligencia israelíes estarían llevando a cabo actividades de espionaje dirigidas a funcionarios estadounidenses.
Esta decisión se fundamenta en documentos internos de la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA) que indican un aumento significativo en las tácticas de inteligencia por parte de Israel, que busca interceptar las discusiones internas del Gobierno de Estados Unidos, en particular las estrategias relacionadas con las negociaciones de paz con Irán. En este contexto, se destaca que el presidente Donald Trump persigue un acuerdo de paz, mientras que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, impulsa medidas para restringir la capacidad de Irán, incluso llegando a considerar acciones contra Hezbollah.
Entre los funcionarios que estarían siendo objeto de vigilancia se mencionan a Steve Witkoff, negociador de paz en la Casa Blanca, y a Elbridge A. Colby, quien ocupa un alto cargo en el Pentágono. La Agencia ha señalado que el uso de aviones privados y teléfonos personales por parte de estos altos funcionarios ha facilitado las operaciones de espionaje.
A pesar de las denuncias, representantes de la Casa Blanca han calificado las acusaciones de infundadas. De manera similar, la Embajada de Israel en Washington ha rechazado categóricamente estas afirmaciones, subrayando que no realiza actividades de inteligencia dirigidas a aliados, enfocándose estrictamente en sus enemigos.


