Internacional.- El gobierno de Estados Unidos ha devuelto a México dos importantes piezas arqueológicas, marcando un avance en la colaboración entre ambos países para frenar el tráfico de patrimonio cultural.
Una de las piezas, un brasero antropomorfo de origen maya, proviene de Yucatán y data del periodo Clásico, que se extiende entre los años 200 y 900 d.C. La otra, un tecomate con decoración geométrica, pertenece a la corriente artística Paquimé, originaria de la región de Oasisamérica, específicamente del actual estado de Chihuahua, y fue producido entre los años 700 y 1450 d.C.
Durante la ceremonia de entrega, el cónsul general de México en Nueva York, Marcos Bucio, enfatizó que estas obras no son simples objetos arqueológicos, sino representaciones significativas de la historia y la riqueza cultural mexicana. Destacó que el regreso de estas piezas refuerza la identidad nacional y la memoria histórica de los mexicanos, en línea con las directrices de la presidenta Claudia Sheinbaum y el canciller Roberto Velasco para fortalecer las acciones de restitución del patrimonio cultural.
La entrega fue realizada por Frank Russo, director de Operaciones de Campo de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU., quien estuvo acompañado por su equipo. Según el consulado, esta restitución refleja un compromiso conjunto para combatir el tráfico de bienes culturales y promover la recuperación de piezas que son clave para la identidad nacional.
En los últimos cinco años, el consulado mexicano en Nueva York ha jugado un papel crucial en la recuperación de más de 2,400 piezas arqueológicas de considerable importancia histórica, resultado de una colaboración efectiva entre las autoridades de México y EE. UU.


