Internacional.- En un reciente pronunciamiento, el presidente de EE.UU., Donald Trump, manifestó su convicción de que su administración podrá abordar de manera efectiva los desafíos que enfrenta Cuba, una nación que ha catalogado como ‘fallida’. Esta afirmación surge en el contexto de un endurecimiento de las sanciones y el bloqueo de crudo implementado por Washington desde enero.
Durante una visita a su controvertido salón de baile en la Casa Blanca, Trump afirmó que ‘Cuba nos está llamando. Necesitan ayuda. Nosotros la brindaremos’. El mandatario destacó el apoyo recibido de la comunidad cubanoestadounidense, en particular de Miami, donde logró arrasar en las elecciones con el 97% de los votos, al tiempo que se comprometió a ayudar a la población que, según él, ha sido ‘extremadamente maltratada’ por el Gobierno cubano.
En medio de declaraciones enérgicas, Trump aseguró: ‘Eso no nos resultará difícil de resolver’. Asimismo, contestó a preguntas sobre la posibilidad de lograr cambios sin un cambio de régimen en la isla, afirmando que su administración puede proceder ‘cambie el régimen o no’.
El presidente no escatimó en críticas hacia el actual gobierno cubano, señalando la severidad de la crisis humanitaria que enfrenta la isla, donde la falta de insumos y recursos básicos, como alimentos y electricidad, se ha intensificado. Se refirió a la situación como ‘grave’, remarcando que ‘no tienen qué comer’.
La difícil realidad de Cuba se ve aún más complicada debido a la interrupción del suministro de combustible tras las acciones de EE.UU. contra Venezuela, lo que ha generado una crisis de abastecimiento en la isla.
En otro contexto, la semana pasada, Trump expresó su optimismo al considerar que el gobierno cubano podría alinearse con los intereses de Washington, distanciándose de China. Además, se ha informado sobre la posible acusación contra Raúl Castro, vinculada a incidentes de hace más de dos décadas, en un indicativo de la persistente presión que la administración Trump mantiene sobre La Habana.


