Internacional.- Las autoridades de Estados Unidos están preparándose para presentar, el próximo miércoles, cargos formales contra el expresidente cubano Raúl Castro. Este proceso se relaciona con el ataque a aviones de la organización humanitaria Hermanos al Rescate, que tuvo lugar en 1996.
La acusación se llevará a cabo en la Torre de la Libertad en Miami, coincidiendo con la conmemoración del Día de la Independencia de Cuba, de acuerdo a fuentes cercanas a la investigación. Este evento no solo marcará un hito legal, sino que también rendirá homenaje a las cuatro víctimas del trágico incidente, donde varios aviones fueron derribados por las fuerzas cubanas en aguas internacionales.
Hasta el momento, el Gobierno estadounidense no ha confirmado oficialmente la investigación. Sin embargo, la cadena CBS News reportó que el Departamento de Justicia está evaluando la presentación de estos cargos contra el hermano menor de Fidel Castro. Al ser consultado sobre el tema, el presidente Donald Trump se mostró reservado y evitó dar comentarios.
Por su parte, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, expresó su apoyo a la inminente acción legal mediante un mensaje en la red social X, manifestando que era tiempo de que esto ocurriera.
La comunidad cubana en Miami y diversas figuras del exilio consideran que la presentación de cargos contra Castro es un paso tardío hacia la justicia para las familias de las víctimas del ataque. Este desarrollo también refleja la creciente presión que Estados Unidos ha ejercido sobre el régimen cubano desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, buscando impulsar cambios políticos en la isla.
A pesar de que Raúl Castro, de 94 años, dejó oficialmente la dirección del Partido Comunista de Cuba en 2021, sigue siendo visto como una figura clave dentro de la política cubana. Su nieto, conocido como «Raulito», ha sido mencionado como un vínculo en las interacciones recientes entre ambos países.
Todo esto ocurre tras un encuentro en La Habana entre el director de la CIA, John Ratcliffe, y líderes cubanos, durante el cual se habrían discutido las condiciones de Washington para avanzar en las relaciones bilaterales, en un contexto de presión, incluido un bloqueo petrolero que se aplica desde enero pasado.


