Internacional.- El gobierno de Florida se encuentra evaluando el cierre del centro de detención de migrantes conocido como Alligator Alcatraz, a solo un año de su apertura. La decisión se debe a la sostenida presión de los altos costos operativos, según declaraciones de funcionarios anónimos.
Se prevé que el traslado de los detenidos se efectúe en junio, mientras que el desmantelamiento de la instalación podría llevarse a cabo poco después. Este centro, inaugurado en julio pasado por el expresidente Donald Trump, ha generado una carga financiera significativa para el estado, que aún no ha recibido reembolsos del gobierno federal por los gastos acumulados.
Desde su creación, Alligator Alcatraz ha sido objeto de controversia debido a su ubicación en los Everglades, donde su operación ha suscitado preocupaciones sobre su impacto ambiental y las condiciones de vida de los detenidos. A pesar de ello, el gobernador Ron DeSantis declaró recientemente que el gobierno federal no ha comunicado formalmente su intención de cerrar la instalación, aunque sugirió que sin nuevos ingresos de detenidos, se verían forzados a clausurarlo.
Hasta la fecha, Florida no ha recibido los 608 millones de dólares solicitados para la operación de este centro, que requiere un millón de dólares diarios para funcionar. A pesar de contar con varios centros de detención, Alligator Alcatraz se destacaba por su capacidad para alojar hasta 5,000 migrantes al mismo tiempo. En la actualidad, la instalación alberga aproximadamente 1,400 detenidos, según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Además, se ha abierto un centro de detención similar denominado Deportation Depot en el norte de Florida, el cual continuará recibiendo migrantes, incluso si Alligator Alcatraz llega a cerrarse.


