Internacional.- El secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, expresó en una reciente audiencia que Cuba constituye una amenaza para la seguridad nacional estadounidense. Este pronunciamiento se genera en el contexto de la creciente presencia militar rusa en la isla, que incluye la llegada de barcos, como submarinos nucleares, en múltiples ocasiones.
Durante la sesión ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, los legisladores discutieron sobre la influencia de Rusia y, potencialmente, de China, en coordinación con el gobierno cubano. El republicano Mario Díaz-Balart interrogó a Hegseth sobre la utilización de bases cubanas por navíos militares rusos, a lo que el secretario de Defensa confirmó que esto era cierto, describiendo el acceso de adversarios extranjeros a una proximidad tal a EE.UU. como un asunto preocupante.
Confirmación de Amenazas
En uno de los momentos más significativos de la audiencia, Hegseth respondió afirmativamente a la pregunta directa de Díaz-Balart sobre si considera que el gobierno cubano representa un riesgo para la seguridad nacional de su país.
La reunión se centró en las políticas de defensa de la administración del presidente Trump y llevó a un análisis más profundo acerca de la colaboración entre Cuba, Rusia y China, así como de las actividades de inteligencia extranjeras en el país caribeño, que se encuentra a aproximadamente 240 kilómetros de las costas de EE.UU.
Acciones Previas y Contexto Político
Recientemente, los senadores republicanos bloquearon una iniciativa demócrata que buscaba restringir los poderes de guerra de Trump en relación con Cuba. Además, Trump había declarado en un evento en Florida su intención de actuar sobre la isla una vez que culminara el conflicto en Irán.
Desde inicios de este año, La Habana ha sido objeto de nuevas sanciones impuestas por Washington, que incluyen restricciones significativas al suministro de petróleo desde Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro. Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, en una entrevista, hizo hincapié sobre la inquietud de la administración ante el uso del territorio cubano por parte de sus adversarios, calificando estas acciones como una grave amenaza para la seguridad nacional de EE.UU.


