Internacional.- En una conmovedora audiencia llevada a cabo en Palm Beach, víctimas del depredador sexual Jeffrey Epstein expresaron su desesperanza y sentimiento de que «jamás habrá justicia». Este evento, organizado por congresistas demócratas, tuvo lugar en la misma área donde surgió el caso de Epstein, quien se declaró culpable en 2008 de solicitar servicios sexuales a una menor, pero fue liberado tras un controvertido acuerdo judicial.
La falta de un foro en el Congreso para que las víctimas expongan sus experiencias llevó a los demócratas a llevar a cabo esta sesión simbólica. Las sobrevivientes criticaron abiertamente la gestión del Departamento de Justicia bajo la administración de Donald Trump, en particular a la ex fiscal general Pam Bondi, por la filtración de documentos que expusieron las identidades de las víctimas y la aparente falta de progreso en el caso.
“No sé cómo se ve la justicia. Me parece increíble que este sea nuestro gobierno”, afirmó Jena-Lisa Jones, una de las víctimas presentes. El evento tuvo lugar a pocos kilómetros de Mar-a-Lago, el club de Trump, un lugar conocido por su conexión con Epstein en décadas pasadas.
Las oradoras también criticaron el polémico acuerdo que permitió a Epstein enfrentar solo cargos menores, a pesar de que existían testimonios de al menos una veintena de víctimas adicionales. Courtney Wild, otra de las sobrevivientes, compartió su dolorosa realidad: “En este punto, honestamente, no creo que jamás habrá justicia en este caso, y eso es lo que he aprendido en 20 años”.
El congresista Robert García, el demócrata de mayor rango en el comité, prometió que si su partido logra un triunfo en las elecciones de medio término, se asegurará de que todos los implicados rindan cuentas ante el Congreso. Esta situación subraya la importancia del testimonio de las sobrevivientes, especialmente cuando los demócratas instaron a Bondi a disculparse ante ellas, algo que no ocurrió.
La congresista Melanie Stansbury señaló que este caso pone de manifiesto un sistema que ha protegido a los poderosos a costa de la explotación de mujeres y niñas. “Este es un sistema que Jeffrey Epstein perfeccionó aquí en West Palm Beach”, concluyó.


