México.- La madrugada del 7 de mayo, los habitantes de General Terán, Nuevo León, fueron sorprendidos por una intensa granizada que dejó a su paso daños significativos en varios automóviles.
Las fuertes lluvias, acompañadas de tormentas eléctricas, trajeron consigo granizo del tamaño de canicas, el cual tuvo la fuerza suficiente para romper vidrios de vehículos estacionados en la zona. La sorprendente caída de las bolas de hielo generó preocupación entre los residentes, quienes no estaban preparados para este fenómeno meteorológico.
El comandante Jonathan Israel Durán López, director de Protección Civil municipal, anunció que se han implementado rondines de vigilancia para ofrecer asistencia a la población afectada. Afortunadamente, hasta el momento no se han reportado personas lesionadas como resultado de este evento climático.
Las autoridades mantienen la vigilancia activa y continúan monitoreando la situación en la región para asegurar la seguridad de los habitantes.


