México.- El fenómeno conocido como Superniño podría reaparecer en 2026, alterando de manera significativa los patrones climáticos a nivel mundial, según predicciones de científicos de Estados Unidos. Este evento representaría un aumento en las precipitaciones y posibles inundaciones en la costa oeste, mientras que en la parte oriental del país se anticipan temperaturas más elevadas, además de reducir la actividad ciclónica en el Atlántico.
¿Qué es el Superniño?
El fenómeno del Niño, que se presenta cada 2 a 7 años, se origina por un calentamiento anómalo de las aguas en el océano Pacífico ecuatorial. Esto puede provocar sequías en zonas que comúnmente son húmedas y lluvias intensas en áreas más áridas. Las proyecciones indican que las manifestaciones de este fenómeno comenzarán a ser evidentes durante el verano en el hemisferio norte, alcanzando su máximo impacto en invierno.
Probabilidades e implicaciones
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) estima un 62% de probabilidad de que el fenómeno se desarrolle entre junio y agosto, con una proyección adicional del 25% de que se alcance un Superniño si las temperaturas oceánicas se elevan más de dos grados centígrados sobre la media histórica. Sin embargo, esto no asegura que sus efectos sean más destructivos.
Impacto global y local
Globalmente, el niño influye en el clima de diversas regiones, provocando sequías devastadoras en Australia y el sudeste asiático, así como lluvias torrenciales en las costas de América. En el caso de Estados Unidos, la mitad norte podría experimentar inviernos menos fríos y más secos. Esto es crítico, dado que el país enfrenta actualmente una sequía generalizada.
El Superniño y los huracanes
En términos de ciclones, El Niño juega un papel dual: actúa como un inhibidor en la costa atlántica, pero intensifica la actividad ciclónica en el Pacífico, especialmente en México y Centroamérica. Durante este fenómeno, la cizalladura del viento aumenta, dificultando que las ondas tropicales se conviertan en tormentas organizadas.
Recuerdos de eventos pasados
El último Superniño ocurrió en 2015, cuando se predijeron inundaciones en California que no materializaron, ya que otros patrones meteorológicos influyeron en el clima. Históricamente, los Superniños han sucedido en 1982-1983 y 1997-1998, y el fenómeno sigue siendo objeto de estudio para entender mejor sus interacciones con el cambio climático.


