Internacional.- La oficina del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en Miami se ha convertido en la principal responsable de las detenciones migratorias en Estados Unidos desde el inicio de la segunda presidencia de Donald Trump. Un informe de Americans For Immigrant Justice revela que se registran alrededor de 120 arrestos diarios en esta región.
Desde enero de 2025 hasta la actualidad, la sede de ICE en Miami ha llevado a cabo un total de 41,310 detenciones, de las cuales 9,880 ocurrieron en el año 2026. Estas cifras superan las de cualquier otra oficina del país, destacando la creciente presión migratoria que enfrenta la zona sur de la Florida.
Comparativa con otras ciudades
Los datos muestran que las aprehensiones en Miami son un 36% mayores que las reportadas en Dallas, la segunda ciudad con más arrestos migratorios, que hasta la fecha suma 30,350. Otras ciudades con cifras significativas incluyen Nueva Orleans (29,210), Houston (27,090), Atlanta (26,830), Chicago (23,230) y San Antonio (22,240).
Políticas estatales de colaboración
Americans For Immigrant Justice también subraya que Florida presenta el segundo mayor nivel de arrestos migratorios en el país, en gran parte debido a la colaboración estrecha entre las autoridades locales y federales de inmigración. Este fenómeno se ha visto fortalecido por las políticas implementadas por el gobernador Ron DeSantis, quien ha obligado a los condados a firmar acuerdos 287(g) que facilitan la cooperación entre las policías locales y ICE.
Composición demográfica y efectos de las políticas
En el condado de Miami-Dade, notablemente, más de la mitad de la población (54.5%) nació en el extranjero, según datos del Censo de Estados Unidos, lo que resalta el impacto de estas políticas en una comunidad diversa. Además, un informe de la Universidad de Berkeley señala que las detenciones de ICE se han cuadruplicado bajo la administración de Trump en comparación con el mandato de Joe Biden, con un promedio diario de 57,000 personas detenidas en enero de 2026.
La organización advierte sobre un alarmante incremento del 2,450% en el número de detenidos sin antecedentes criminales desde enero de 2025, lo que evidencia las implicaciones de estas políticas en la vida de miles de inmigrantes.


