Internacional.- La política peruana enfrenta una nueva crisis con la renuncia del ministro de Relaciones Exteriores, Hugo de Zela, quien dejó su cargo debido a profundas discrepancias con una decisión gubernamental clave. De Zela anunció su dimisión a través de una carta dirigida al presidente José María Balcázar, manifestando su desacuerdo con la reciente decisión de no adquirir aviones militares F-16 de Estados Unidos, un asunto que considera vital para la seguridad nacional del país.
En su comunicación, el excanciller expresó su preocupación por cómo este cambio de rumbo podría impactar negativamente los intereses de Perú.
Simultáneamente, Balcázar también aceptó la renuncia de Carlos Diaz Dañino, quien ocupaba el Ministerio de Defensa, lo que intensifica la inestabilidad en el Gobierno peruano.
En el ámbito electoral, la situación no es menos crítica. La Fiscalía ha solicitado la detención preliminar de Piero Corvetto, el exjefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), quien presentó su renuncia recientemente. Según el fiscal de la Nación, Tomás Aladino Gálvez, esta solicitud está relacionada con presuntas irregularidades ocurridas en las elecciones del 12 de abril. El Ministerio Público formalizó la solicitud y se espera que un juez fije la fecha de la audiencia para deliberar sobre este caso.
El país se encuentra en un momento delicado, donde las decisiones políticas y las acusaciones de irregularidades electorales podrían marcar un nuevo rumbo en su historia reciente.


