Internacional.- La actual crisis bélica en Medio Oriente, impulsada por las hostilidades entre EE.UU., Israel e Irán, está generando serias advertencias sobre las repercusiones en la seguridad alimentaria mundial, según la Organización Mundial de Agricultores (WFO).
En su reciente comunicado, la organización destacó que las interrupciones en los mercados de energía y fertilizantes están afectando significativamente la producción agrícola. Se anticipa que esto conllevará a una reducción en los rendimientos y un aumento en los precios de los alimentos en los próximos meses.
Las crecientes tensiones en el estrecho de Ormuz, vital para el comercio global de petróleo y fertilizantes, están dificultando el acceso a materias primas, lo que lleva a un incremento de los costos debido a la logística y el transporte. La WFO subraya que estas condiciones están intensificando la incertidumbre para los productores agropecuarios, provocando una volatilidad de precios alarmante, especialmente en naciones que dependen de las importaciones en un momento crítico del ciclo agrícola.
Los profesionales del sector agrícola han señalado un aumento drástico en los costos de los fertilizantes desde el inicio de la crisis, mientras que los precios de los cultivos se han mantenido estables. Esta combinación está comprimiendo los márgenes de las explotaciones a niveles históricamente bajos, lo que representa un desafío significativo para la sostenibilidad de los agricultores.
Además, el impacto de estos riesgos no es igual en todas partes. Las presiones sobre los insumos podrían traducirse en menor productividad y una creciente inseguridad alimentaria en regiones vulnerables de África y Asia.
La WFO advierte que los agricultores exportadores están luchando con mayores costos de producción y márgenes reducidos, lo que restringe su capacidad de inversión y respuesta a la demanda del mercado. Ante esta crítica situación, la organización pide acciones urgentes para asegurar el acceso a fertilizantes y energía en condiciones asequibles y predecibles, mejorar la transparencia del mercado y proporcionar apoyo financiero a los productores, así como fomentar soluciones sostenibles y energías renovables en el sector agrícola.


