Internacional.- El príncipe Harry, hijo del rey Carlos III del Reino Unido, ha sido objeto de una demanda interpuesta por la ONG Sentebale, la cual cofundó en 2006. Esta acción legal fue presentada en el Tribunal Superior de Londres y se basa en acusaciones de difamación.
Documentos judiciales revelan que el duque de Sussex, junto a Mark Dyer, un exoficial de la Guardia Galesa y cercano colaborador, figuran como demandados en esta controversia. Sin embargo, los detalles específicos sobre el caso aún no han sido divulgados.
En marzo de 2025, Harry dejó de ser patrono de Sentebale en medio de una disputa interna significativa. La organización, que busca apoyar a personas afectadas por el VIH y sida en países africanos como Lesoto y Botsuana, fue objeto de críticas por su presidenta, Sophie Chandauka. Ella denunció en la Comisión de la Beneficencia del Reino Unido presuntas irregularidades, incluyendo abuso de poder y racismo, sugiriendo que la ONG había perdido su enfoque original, calificándola como un “proyecto vanidoso”.
Un mes después de la dimisión de Harry, el regulador británico de organizaciones benéficas inició una investigación sobre Sentebale para analizar si sus fideicomisarios cumplieron con sus funciones legales. En una declaración posterior, el duque expresó su deseo de que la indagación sacara a la luz “la verdad” detrás de su salida y la de Seeiso, príncipe de Lesoto, permitiendo que la organización regresara a un adecuado liderazgo.
El pasado agosto, el organismo regulador concluyó que no se encontraron pruebas sustanciales de acoso o irregularidades en Sentebale, lo que permitió que Chandauka mantuviera su puesto.


