Internacional.- Un incidente reciente en California ha causado conmoción tras el tiroteo de un conductor por parte de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Carlos Iván Mendoza Hernández, quien fue herido el martes, declaró que fue baleado antes de poder mover su vehículo durante una interceptación en la carretera.
El hecho ocurrió cerca de la Interestatal 5, en la ciudad de Patterson, ubicada a aproximadamente 144 kilómetros al sur de Sacramento. Según su abogado, Patrick Kolasinski, Mendoza Hernández trató de huir porque sentía que su vida corría peligro, ya que fue sorprendido por los disparos de los agentes.
Conversaciones sobre la defensa del tiroteo
Todd Lyons, director interino de ICE, apuntó que los oficiales actuaron en defensa propia, alegando que Mendoza Hernández intentó atropellar a uno de los agentes durante el incidente. Sin embargo, Kolasinski rebutó la versión de la agencia, enfatizando que su cliente retrocedió porque estaba tratando de escapar de la situación peligrosa.
Mendoza Hernández se dirigía a su trabajo en el momento del tiroteo. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) justificó la acción de sus agentes, afirmando que fue una medida para protegerse a sí mismos y al público presente. A su vez, Lyons alegó que el inmigrante era un miembro buscado de la pandilla Calle 18 por un homicidio en El Salvador, acusaciones que Kolasinski rechazó vehementemente. El abogado presentó documentos que exoneran a su cliente de las acusaciones previas en su país de origen, describiéndolo como un trabajador y un buen padre de familia.
Contexto de la situación actual de ICE
Este caso se da en un contexto en el que las acciones de ICE están recibiendo críticas, especialmente después de que se registraran incidentes de violencia que resultaron en la muerte de ciudadanos estadounidenses durante operativos en Minnesota. La situación actual genera un debate sobre el uso de la fuerza por parte de las autoridades migratorias y los derechos de los individuos durante tales encuentros.


