Internacional.- Miles de iraníes se unieron en diversas ciudades formando cadenas humanas alrededor de centrales eléctricas y puentes, en respuesta a las advertencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre posibles ataques a estas infraestructuras si Irán no reabre el Estrecho de Ormuz. Estas manifestaciones reflejan un fuerte rechazo a la amenaza y una reivindicación de la soberanía nacional.
En la capital, Teherán, centenares de personas se reunieron frente a la mayor planta eléctrica del país, Damavand, mostrando banderas de Irán y expresando su condena a las agresiones estadounidenses. Videos transmitidos por la televisión estatal evidenciaron este acto de unión y determinación.
En la ciudad de Kermanshah, manifestantes se concentraron en la planta eléctrica de Bisotun, llevando imágenes de Alí Jameneí y su sucesor, Mojtaba Jameneí, mientras denunciaban que los ataques a instalaciones eléctricas constituyen crímenes de guerra.
Además, se reportaron similares formaciones en otras localidades, como en Tabriz y Qazvín, donde se reitera el compromiso colectivo de defender las infraestructuras esenciales del país. En Dezful, estudiantes tomaron el histórico puente de la ciudad, de más de 700 años de antigüedad, reafirmando su oposición a las amenazas externas.
Estas acciones están alineadas con una iniciativa gubernamental que instó a los jóvenes a mostrar su solidaridad y resistencia ante lo que consideran una injerencia enemiga. Alireza Rahimi, viceministro de Asuntos de la Juventud, enfatizó que todos los jóvenes, sin importar sus ideologías, se unen en este mensaje global contra la violencia hacia las infraestructuras públicas.
El llamado a la unidad resuena con el contexto geopolítico actual, donde Irán ha restringido el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, crucial para el transporte de petróleo, y sólo permite el paso a naves de países aliados. Esta estrategia ha influido notablemente en los precios del petróleo y otros productos a nivel internacional.


