Internacional.- La salida de Pam Bondi, quien se desempeñaba como fiscal general de EE. UU., ha encendido las alarmas en el ámbito político tras confirmarse que su relación con el expresidente Donald Trump se vio deteriorada. La noticia de su destitución es un reflejo del descontento que se venía gestando en torno a su gestión.
Pam Bondi, nacida el 17 de noviembre de 1965 en Tampa, Florida, proviene de una familia con antecedentes en la vida pública, ya que su padre fue alcalde de Temple Terrace. Se graduó en Artes por la Universidad de Florida y obtuvo su doctorado en Jurisprudencia en la Universidad de Stetson.
Su carrera profesional inició en 1990 como fiscal en el condado de Hillsborough y su ascenso político comenzó en 2010, cuando fue electa como la primera mujer fiscal general de Florida, cargo que ocupó hasta 2019. Durante su gestión, Bondi tomó decisiones controversiales, incluyendo el cierre de una investigación de fraude contra Trump University tras recibir una donación significativa de la Fundación Trump, una acción que ha sido fuente de críticas.
Alcanzó relevancia en el ámbito nacional al unirse al equipo legal de Trump durante su juicio político en 2019, lo que cimentó su imagen como una leal defensora del expresidente. A pesar de su reciente destitución, Bondi expresó su orgullo por haber trabajado con Trump y por sus esfuerzos en seguridad nacional.
Su regreso al Departamento de Justicia estuvo marcado por controversias, siendo uno de los temas más destacados su manejo del caso de Jeffrey Epstein. A pesar de las críticas intensas y las múltiples demandas de rendición de cuentas respecto a su actuación, Bondi defendió su gestión y se mostró combativa en las audiencias.
El 2025 reveló el impacto del caso Epstein en su carrera cuando un memorando del Departamento de Justicia no encontró evidencia de una “lista de clientes”, lo que fortaleció las críticas hacia su actuación. El peso del escándalo, junto con su defensa del presidente en un entorno político polarizado, han contribuido a la pérdida de la confianza de Trump en su gestión.
Con su mandato marcado por la polémica y los desafíos, Bondi enfatizó la lucha contra el tráfico de fentanilo, argumentando que los carteles mexicanos son responsables de problemas de salud en EE. UU. Sin embargo, su estilo y decisiones continúan generando controversia.


