Internacional.- Las calles de La Habana, desprovistas de turistas incluso durante la Semana Santa, reflejan la grave crisis que enfrenta Cuba. Este año, la isla ha visto un drástico descenso del 30% en la llegada de visitantes en comparación con el mismo periodo del año anterior, un golpe duro para un sector que es vital para su economía.
Alberto Ruiz Laffitte, quien cuida autos clásicos para el turismo, lamenta que «todo en Cuba está parado» debido a la crisis energética. Las viejas centrales termoeléctricas de la isla sucumben a constantes fallos y, sumado al bloqueo petrolero de EE.UU., la falta de combustible se ha intensificado desde enero.
En febrero, Cuba registró apenas 262,496 turistas internacionales, mostrando una notoria caída con 112,642 menos visitantes que en el año anterior, según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI). Esto se traduce en que, en el mes, apenas 77,663 turistas llegaron a la isla.
Los impactos son severos. Las cifras de turistas procedentes de países como Canadá, Rusia y Estados Unidos han mostrado descensos alarmantes: -28.4%, -7.6% y -55.9%, respectivamente. Algunos mercados, como la comunidad cubana en el exterior, han declarado un descenso superior al 40% en sus visitas.
En respuesta a la falta de combustibles, las autoridades han comenzado a cerrar hoteles, impactando notablemente el sector turístico, especialmente en destinos como Varadero. Oscar Pérez-Oliva Fraga, viceprimer ministro, mencionó un plan para reducir los consumos energéticos y optimizar las instalaciones turísticas.
Además, el 4 de marzo se anunció la extensión de la falta de combustible para aviones en todos los aeropuertos internacionales de la isla, lo que limita aún más el flujo de turistas. Con la espera de temporada alta, las cifras de visitantes se revelan drásticamente inferiores a los niveles récord alcanzados en 2018 y 2019.
Este panorama en Cuba contrasta fuertemente con el bullicio turístico de otros destinos caribeños como Punta Cana en República Dominicana y Cancún en México, que están rompiendo récords de visitantes post-pandemia.


