Internacional.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha instado a sus aliados a actuar con determinación y reabrir el estratégico Estrecho de Ormuz, tras el cierre impuesto por Irán. En un mensaje publicado en Truth Social, Trump enfatizó: «¡Vayan por su propio petróleo!».
El mandatario estadounidense se dirigió particularmente a aquellos países que enfrentan dificultades para obtener combustible debido al cerco de Irán. Aconsejó primero comprar petróleo de Estados Unidos, resaltando que el país tiene reservas suficientes; y segundo, exhortó a mostrar valor y recuperar el control del estrecho.
Trump, quien comenzó una ofensiva militar contra Irán junto a Israel el pasado 28 de febrero, indicó que la reactivación del tránsito por Ormuz no está en la agenda inmediata de su administración. Señaló que no se siente presionado para abrir el estrecho, ya que Estados Unidos ya no depende tanto del petróleo de esa región.
En sus declaraciones, Trump insinuó que la amenaza iraní ha sido prácticamente neutralizada: «Lo más complicado ya está hecho. Id a por vuestra petróleo». Esta advertencia también se dirige a naciones de la OTAN y Asia que están sintiendo el impacto del cese de suministro de crudo y otros recursos provenientes de Oriente Medio.
El presidente agregó que es crucial que los países aliados aprendan a defenderse por sí mismos, citando la ausencia de apoyo estadounidense durante momentos críticos. En una llamada a la prensa, reafirmó que Irán ya no representa un riesgo significativo en el tránsito marítimo del estrecho y que, en un futuro, podría ordenar la retirada de fuerzas militares desplegadas en la zona.
«Los países tienen que venir y hacerse cargo», reiteró Trump, al mismo tiempo que continuó sus críticas hacia la OTAN, calificándola de «terrible» y sugiriendo que los países interesados en obtener petróleo deben actuar decisivamente.
Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, recordó que la reapertura del estrecho no es una prioridad principal en la campaña militar contra Irán, que busca desmantelar las capacidades navales, de misiles y nucleares de Teherán.
Irán ha cerrado el Estrecho de Ormuz mediante ataques a petroleros, permitiendo solo el paso limitado de algunos buques cisterna, lo que ha provocado un incremento en los precios del petróleo por encima de los 100 dólares y ha acercado a la economía mundial a una crisis energética sin precedentes.


