Culiacán Sin.- En los primeros meses de 2026, el sector restaurantero de Culiacán enfrenta una crisis sin precedentes, culminando en pérdidas significativas por la escasa afluencia de clientes.
Según declaraciones de empresarios locales, las ventas se mantienen en un alarmante 20 a 30 por ciento, un descenso drástico comparado con los años anteriores, lo que impide que muchos negocios se recuperen de las dificultades económicas acumuladas en los últimos meses.
La inseguridad ha sido identificada como uno de los factores más preocupantes que ha influido en la baja afluencia de comensales, resultando en establecimientos con pocas visitas durante el día. Miguel Taniyama, un empresario del sector y posible candidato a la alcaldía de Culiacán, ha señalado que la violencia está impactando gravemente la vida económica de la ciudad.
“La violencia no cesa, y los efectos se sienten diariamente; los negocios están vacíos y muchos emprendedores enfrentan un futuro incierto”, afirmó Taniyama.
Además, la migración de una parte considerable de la población hacia otras ciudades ha exacerbado la crisis, disminuyendo aún más la base de clientes para los restaurantes. Ante este panorama, los empresarios han tenido que adaptarse, implementando estrategias como diversificación de productos y servicios de entrega a domicilio.
Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, más de mil establecimientos han cerrado en el último año, lo que pone de manifiesto la severidad de la crisis que atraviesa la industria.
Taniyama también advirtió que la situación podría deteriorarse aún más, especialmente en lo que respecta al cumplimiento de obligaciones fiscales y laborales, un desafío monumental para los restauranteros locales. “Cumplir con los impuestos y nóminas es muy complicado, y prevemos que la situación se intensifique”, finalizó.
El sector restaurantero en Culiacán sigue luchando por encontrar formas de sobrevivir en un entorno económico y social cada vez más difícil.


