Internacional.- El exagente especial del FBI, Stephen Gaudin, inició su testimonio este lunes, un elemento crucial para la evaluación de las confesiones en el juicio de Jalid Sheij Mohamed, autoerigido como autor intelectual de los atentados del 11 de septiembre de 2001, y sus tres coacusados: Ammar al Baluchi, Walid bin Attash y Mustafa al Hawsawi.
Casi 25 años después de los ataques, se reactivan las audiencias preliminares en este caso, que ha enfrentado múltiples complicaciones legales. Gaudin testificó durante aproximadamente una hora y media, a pesar de que las defensas de los acusados solicitaron un aplazamiento, una petición que fue rechazada por el juez a favor de la fiscalía, quien subrayó la importancia del testimonio debido a la delicada salud del exagente.
El abogado de Al Hawsawi, cuyo defensor estaba enfermo y es el único con experiencia en casos de pena capital, decidió ausentarse en protesta por la decisión del juez. Durante su declaración, Gaudin describió su interacción con Bin Attash en términos positivos, resaltando un ambiente “cordial” y buscando distinguir su enfoque de los métodos de otros interrogadores estadounidenses.
Con un enfoque en la recolección de testimonios para esclarecer los hechos, el exagente mencionó que durante las cerca de 50 horas que pasó entrevistando a Bin Attash, su objetivo era confirmar la veracidad de la información. Gaudin hizo una observación casi humorística acerca de la sorpresa de Bin Attash al descubrir cuán informado estaba Gaudin sobre sus actividades dentro de Al-Qaeda, un momento que resonó junto a los asistentes de la sala, quienes asintieron con la cabeza.
A pesar de las dificultades para observar la dinámica en la sala, el testimonio de Gaudin se considera fundamental para desentrañar la conexión entre las torturas de la CIA y los interrogatorios legales realizados por el FBI. A medida que avanzan las vistas esta semana, se anticipa que su declaración será un elemento central en el desarrollo del caso.


