Internacional.- Las audiencias preliminares en el juicio de Jalid Sheij Mohamed, autoproclamado planificador de los atentados del 11 de septiembre de 2001, se han reanudado en Guantánamo. Este acontecimiento marca el retorno al proceso tras un largo paréntesis, que se extiende casi catorce años desde su reapertura.
Mohamed, considerado el prisionero más relevante de la base naval estadounidense en Cuba, enfrenta a la justicia junto a varios cómplices, aunque la selección de una fecha para el juicio sigue en el aire. Las negociaciones anteriores para llegar a acuerdos de culpabilidad que podrían haber evitado la pena de muerte no han prosperado.
Un caso complejo en medio de tensiones
Este es el más alto perfil dentro de las comisiones militares establecidas en Guantánamo, donde desde 2002 han sido detenidos aproximadamente 780 individuos, de los cuales solo 15 permanecen actualmente, todos catalogados como casos de alto riesgo.
Entre estos, están Mohamed y otros acusados de haber participado en los ataques del 11S, quienes han sido sometidos a condiciones extremas de detención tras haber estado en centros secretos de la CIA, donde se utilizaron prácticas de interrogatorio cuestionadas por ser consideradas tortura.
La larga historia de un proceso judicial
Los cargos formales contra Jalid Sheij Mohamed y sus coacusados se presentaron en 2008 por su supuesta planificación de uno de los ataques terroristas más devastadores en la historia de Estados Unidos, que resultó en la muerte de cerca de 3,000 personas en Nueva York, Washington y Pensilvania.
Este largo proceso ha sido marcado por múltiples interrupciones, incluyendo una reforma en 2012 que dio inicio a las vistas actuales, las cuales han estado plagadas de demoras debido a disputas logísticas y cuestiones relacionadas con las prácticas de la CIA en las entrevistas y el acceso restringido a información clasificada.
Perspectivas sobre la clausura de Guantánamo
Bajo la administración de Barack Obama, se intentó cerrar la prisión de Guantánamo, pero diversos obstáculos legislativos y diplomáticos impidieron esta meta. Joe Biden también ha manifestado su intención de revisar la situación del centro, logrando la repatriación de algunos detenidos, aunque la instalación sigue activa con 15 prisioneros aún en sus celdas y sin un plazo definido para su eventual cierre.
Desacuerdos y tensiones en el proceso
Recientemente, el gobierno militar había propuesto un acuerdo en 2024 que permitiría a Mohamed y otros dos acusados declararse culpables a cambio de penas de prisión perpetua, evitando así la capital. No obstante, este plan fue retractado en respuesta a preocupaciones sobre la falta de un juicio público y la privación de la opción de una condena de muerte. Tal decisión ha reintegrado el caso a su estado previo y ha llevado a la reprogramación de audiencias preliminares.
Con solo 15 prisioneros quedando en Guantánamo, los grupos de derechos humanos advierten que, sin soluciones evidentes para los casos de notoriedad, la prisión podría continuar siendo un símbolo de un vacío legal permanente sin un horizonte claro.


