México.- Las autoridades mexicanas han realizado un impresionante aseguramiento de más de 156 toneladas de mercancía ilegal en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), destacando la efectividad de las estrategias de control fronterizo y seguridad aeroportuaria aplicadas en los últimos años.
La Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), junto con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Secretaría de Marina (Semar), ha implementado mejoras significativas en sus capacidades de inteligencia y gestión de riesgos. Entre estas mejoras se incluyen revisiones documentales, inspecciones físicas y tecnología avanzada de revisión no intrusiva.
Desde el 2025 hasta el presente, han confiscado una gran cantidad de cigarros ilícitos, impactando negativamente las operaciones de organizaciones dedicadas al contrabando y la falsificación de mercancías.
Además, se detectaron diversas sustancias ilegales escondidas en más de 200 guías aéreas internacionales, con un peso total que supera los 400 kilogramos. Gracias a estas acciones, se ha evitado que estas sustancias lleguen a la población, contribuyendo a la seguridad y salud pública.
La Marina destacó que la identificación de estas mercancías se ha logrado mediante la utilización de herramientas de inteligencia aduanera que permiten detectar inconsistencias en la documentación y descripción de los envíos.
Asimismo, han sido interceptadas armas de fuego y sus componentes que intentaban ingresar al país, reforzando así la protección de la seguridad pública.
Entre los aseguramientos más importantes se incluye la incautación de 2 mil 300 kilogramos de posible raíz de tepezcohuite y 600 kilogramos de mercurio líquido, un material extremadamente tóxico. La detección de estos elementos se logró mediante inspecciones exhaustivas.
Los resultados positivos alcanzados también se han extendido a las Terminales 1 y 2 del AICM, donde se han frustrado intentos de tráfico de narcóticos y mercancías prohibidas. Estos esfuerzos refuerzan la seguridad aeroportuaria y la protección de las fronteras nacionales.
En resumen, estas acciones no solo contribuyen a la seguridad nacional, sino que también impiden que recursos ilícitos alimenten estructuras criminales que buscan aprovechar el comercio exterior para actividades delictivas.


