Internacional.- Argentina ha elevado una protesta formal hacia el Reino Unido debido a la presencia del buque HMS Medway, de la Marina británica, en aguas del Atlántico Sur, zona considerada por el país suramericano como bajo su jurisdicción. Este comunicado se anunció oficialmente el miércoles.
La Cancillería argentina ha detallado que el pasado lunes se remitió una nota de protesta a la embajada británica en Buenos Aires. En ella, el Gobierno manifiesta su “más enérgico rechazo a las actividades del HMS Medway, que se encuentra ilegalmente asignado a las Islas Malvinas”, un archipiélago sobre el que Argentina reclama soberanía.
Según la información proporcionada, los movimientos de este buque, un patrullero de la Marina del Reino Unido, “no fueron notificados de acuerdo con los convenios y declaraciones bilaterales existentes, especialmente aquellos que regulan el tránsito por el mar territorial argentino”.
Posición del Gobierno Argentino
El comunicado enfatiza que el Gobierno argentino condena enérgicamente esta incursión militar británica, considerándola parte de un patrón de acciones unilaterales por parte del Reino Unido que contraviene resoluciones de las Naciones Unidas y la obligación de las partes de no modificar la situación mientras la cuestión de la soberanía sigue en disputa.
Argentina subraya que los “movimientos inconsultos e ilegales” del buque vulneran los compromisos bilaterales destinados a fomentar la confianza mutua en el ámbito militar entre ambos países.
Acontecimientos Históricos y Reacciones
El Gobierno argentino puntualiza que las movilizaciones del HMS Medway son parte de una larga serie de acciones unilaterales, que desafían la resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que exhorta a ambos países a abstenerse de tales acciones en las Malvinas mientras se mantenga la controversia de soberanía.
“Estas acciones no contribuyen a crear condiciones de confianza que son fundamentales para una relación bilateral madura, sino que intensifican la tensión en el Atlántico Sur, ignoran el mandato de la comunidad internacional y obstaculizan los esfuerzos argentinos por avanzar hacia una solución negociada”, argumenta el comunicado.
Argentina, que en 1982 tuvo un conflicto armado con el Reino Unido por el control de las Malvinas, reitera sus “legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía sobre las islas y sus aguas circundantes”, concluyendo con la afirmación: “Por historia, por derecho y por convicción, las Malvinas son argentinas”.
Este reclamo diplomático fue hecho público justo después de que la selección argentina de fútbol lograra una victoria sobre Inglaterra en las semifinales de la Copa del Mundo 2026, un evento que revivió la cuestión de las Malvinas. Posteriormente, los jugadores argentinos exhibieron una bandera reivindicando que “Las Malvinas son argentinas”.


