Internacional.- El senador Mitch McConnell, exlíder de la mayoría republicana en el Senado de EE.UU., ha compartido importantes detalles sobre su reciente caída y hospitalización, generando alivio y preocupación entre sus colegas. A sus 84 años, McConnell confirmó que sufrió una caída el mes pasado que lo llevó a ser ingresado en un centro médico, donde ahora se encuentra en rehabilitación.
Durante semanas, la ausencia de McConnell en el Capitolio había levantado especulaciones acerca de su salud, lo que llevó a muchos a preguntarse si podría verse obligado a abandonar su cargo. En un comunicado, McConnell aseguró que no sufrió lesiones graves, ni fracturas ni daños cerebrales. «Perdí el conocimiento brevemente, pero me encuentro en recuperación», afirmó el senador, quien también tuvo que enfrentar un leve caso de neumonía tras el incidente.
La situación se complica para el Partido Republicano, que enfrenta la reciente muerte de su aliado, el senador Lindsey Graham. La muerte de Graham, a consecuencia de una enfermedad repentina, ha creado una carrera contrarreloj para el partido, que ahora debe encontrar un sustituto rápidamente ante la necesidad de mantener su mayoría en el Senado, donde actualmente poseen un margen ajustado de 53-47 sobre los demócratas.
La reaparición de McConnell no solo es un alivio para el partido, sino que también resulta crucial en medio de estos cambios. Con un entorno político cada vez más incierto, su recuperación y eventual regreso al Senado serán factores clave en el desarrollo de la agenda legislativa del Partido Republicano.


