Internacional.- Cuba se encuentra nuevamente en la oscuridad tras registrar un apagón nacional el pasado 21 de marzo de 2026, a las 18:38 hora local. Este es el segundo apagón en menos de una semana y el séptimo en un año y medio.
El Ministerio de Energía y Minas de Cuba confirmó el hecho a través de sus redes sociales, donde indicó: «Se ha producido una desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional. Ya comienzan a implementarse los protocolos para el restablecimiento».
Las causas que motivaron esta interrupción aún no han sido publicadas. En situaciones previas, las explicaciones sobre las desconexiones no han sido satisfactorias, dejando a la población en la incertidumbre.
Cuba sufre actualmente una crisis energética severa que comenzó a intensificarse en 2024. Este problema ha sido exacerbado por el bloqueo petrolero de Estados Unidos, que ha llevado a cortes de electricidad aún más severos en los últimos tres meses. En las últimas semanas, dos apagones nacionales y un corte masivo de electricidad han afectado a gran parte del país, dejando a La Habana con interrupciones de hasta 15 horas diarias y a otras regiones sin suministro eléctrico por dos días consecutivos.
La recuperación del Sistema Eléctrico Nacional es un proceso que puede prolongarse, ya que requiere la activación de fuentes de energía sencillas como solar e hidráulica antes de conectar nuevamente a las principales centrales térmicas del país. Desafortunadamente, la actual escasez de diésel y fueloil, que son esenciales para encender estas centrales, complica aún más la situación.
Este apagón ocurre en un momento en que numerosos políticos y activistas de América Latina y Europa están en La Habana para mostrar su apoyo a la isla y protestar contra el bloqueo petrolero estadounidense.
Cuba anticipaba prolongados apagones incluso antes de la desconexión, y se informó que diez de las dieciséis unidades de generación termoeléctrica estaban fuera de servicio por fallas o mantenimiento. Estos problemas no están directamente relacionados con el bloqueo, ya que muchas de estas instalaciones son obsoletas y carecen de inversión adecuada.
El director general de Electricidad del Minem, Lázaro Guerra, ha mencionado que energizar las centrales sin el combustible necesario implica desafíos significativos. Mientras tanto, expertos indican que la crisis energética en Cuba se debe a una combinación de falta de financiación crónica y el impacto continuo de las sanciones. Calculan que se necesitarían entre ocho mil y diez mil millones de dólares para aliviar la situación del sistema eléctrico.
Los apagones continúan afectando gravemente la economía cubana, que ya se ha contraído más del 15% desde 2020, y han sido un catalizador para las protestas más importantes en años recientes, desde las manifestaciones del 11 de julio de 2021 hasta las movilizaciones actuales en varias regiones del país.


