Internacional.- El estado de Arizona ha alcanzado un acuerdo judicial que pospone la inauguración de un centro de detención para migrantes en Surprise, hasta que se lleve a cabo un estudio de impacto ambiental. La fiscalía estatal, encabezada por Kris Mayers, anunció esta decisión que evita la adecuación del lugar y la detención de inmigrantes en una instalación que tiene capacidad para 1,500 personas.
Este acuerdo surge tras una demanda presentada en abril por la fiscalía del estado, que cuestionaba las consecuencias que tendría el centro en la comunidad local. La propuesta del gobierno federal, que incluía la compra de una vasta bodega con un costo inicial de 70 millones de dólares y gastos operativos de aproximadamente 180 millones anuales, ha generado un descontento considerable entre residentes, políticos y defensores de los derechos de los migrantes.
Mayers destacó la importancia de este acuerdo, considerándolo una victoria para los habitantes de Surprise y recordó que las agencias federales están obligadas a cumplir con las normativas ambientales antes de proceder con proyectos de esta naturaleza. “Las agencias federales deben seguir la ley”, expresó en un comunicado.
Como parte del convenio alcanzado, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Inmigración y control de Aduanas (ICE) se han comprometido a no realizar ninguna renovación o demolición en la estructura hasta que finalice el estudio ambiental correspondiente.
Este tipo de proyectos, que abarcan la conversión de depósitos en centros de detención en múltiples estados, se enmarca en la política migratoria restrictiva implementada por la administración anterior.


