Internacional.- Migrantes provenientes de Venezuela y Haití han intensificado su demanda por el Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos, especialmente tras los sismos devastadores en Venezuela y el reciente fallo de la Corte Suprema que impacta a miles de haitianos.
En la ciudad de Doral, Florida, donde se concentra una gran comunidad venezolana, inmigrantes, grupos cívicos y funcionarios se unieron para presionar al Congreso y a la Administración Trump para que otorguen un nuevo TPS que resguarde a estos inmigrantes de ser enviados de vuelta a sus naciones, que actualmente enfrentan serias crisis.
Mientras recolectaban alimentos y ayudas, los participantes insistieron en que es crucial renovar el TPS, especialmente tras la devastación causada por terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 en Venezuela, que han dejado más de 900 muertos. Helene Villalonga, presidenta de la Asociación Multicultural de Activistas Voz y Expresión (Amavex), enfatizó que la solicitud no se basa en precedentes, sino en necesidades humanitarias urgentes.
Además de impulsar el TPS, los grupos como Hoy por Venezuela y Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex) han propuesto implementar un programa que aplace las deportaciones a Venezuela por un periodo de 18 meses, afirmando que esta acción beneficiaría a cerca de 800,000 venezolanos en EE.UU.
Por otro lado, en Little Haití, los líderes comunitarios están igualmente preocupados por la reciente decisión de la Corte Suprema, la cual permite que el gobierno elimine el TPS para aproximadamente 350,000 haitianos. Farel Auclair, empresaria haitiana que depende del TPS desde 2005, expresó su temor, señalando que regresar a Haití significaría una condena a muerte para muchos.
La alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, criticó duramente esta situación como inhumana y pidió que el Senado apruebe el proyecto de ley S.4814, que busca extender el TPS para los haitianos por tres años, apoyo que ya recibió de la Cámara de Representantes.
Los oradores en ambos eventos solicitaron ayuda a los senadores de Florida, destacando la importancia de la comunidad migrante en la región. Steve Forrester, del Instituto por la Justicia y la Democracia en Haití, recordó que unos 158,000 haitianos en Florida dependen del TPS para trabajar.
Ante la incertidumbre, organizaciones continúan brindando asistencia legal gratuita a los afectados, instándoles a ser cautelosos con las promesas de soluciones rápidas.


