México.- El secretario de Hacienda, Édgar Amador, aseguró que el impacto económico derivado del aumento en los precios del petróleo, a raíz de la guerra en Irán, se considerará «neutro» para las finanzas públicas del país. Durante la 89.ª Convención Bancaria en Cancún, Amador explicó que aunque se anticipa un descenso en la recaudación del impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS), esta disminución se verá equilibrada por un incremento en los ingresos por la exportación de crudo mexicano.
Amador comentó: «A medida que Pemex genera más ingresos gracias al aumento de los precios del petróleo, el efecto final será relativamente neutro”. Recordó que un fenómeno similar ocurrió el año pasado debido a la crisis entre Rusia y Ucrania, donde el impacto también resultó ser menos significativo.
El secretario destacó que la administración está implementando subsidios para los combustibles, reduciendo la carga del IEPS para mitigar el efecto de los altos precios de la gasolina y el diésel en la población. «Este mecanismo es transparente y busca mejorar el poder adquisitivo de las familias mexicanas».
Por su parte, Emilio Romano, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), señaló que el aumento en el costo de los combustibles es el verdadero desafío, previniendo que esto podría llevar a un incremento en la inflación nacional, que se espera cierre en un 3.5 % este año, acorde con las proyecciones del Banco de México.
Según proyecciones del BBVA México, el país podría enfrentar una pérdida de cerca de 38 mil millones de pesos por concepto de IEPS en gasolinas y diésel, aunque se estima un ingreso de 53 mil millones de pesos por exportaciones de petróleo. De tal modo, el resultado neto podría ser una ganancia aproximada de 15 mil millones de pesos, asumiendo que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán se extendiera por seis semanas.



