Internacional.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha decidido retirar una serie de citaciones que obligaban a periodistas a comparecer ante un gran jurado federal en una investigación sobre filtraciones de información clasificada. Esta medida afectaba a reporteros de renombrados medios, quienes debían testificar sobre el origen de documentos relacionados con un caso que examinaba posibles violaciones de seguridad nacional.
Las citaciones planteaban la necesidad de que los periodistas revelaran información sobre sus fuentes y sus comunicaciones internas, lo cual generó inquietud en organizaciones periodísticas. La posible obligación de testificar había sido vista como una amenaza a la protección del secreto profesional y la libertad de expresión.
Tras la fuerte reacción de diversas entidades defensoras de la libertad de prensa, el Departamento de Justicia optó por anular las citaciones, evitando que los reporteros tuvieran que presentarse ante el jurado. Este acontecimiento reaviva el debate sobre la necesidad de encontrar un equilibrio entre la investigación de filtraciones de información delicada y la salvaguarda del trabajo periodístico, especialmente en contextos de seguridad nacional.
Desde que regresó a la Casa Blanca en 2025, la administración de Donald Trump ha estado marcada por una relación conflictiva con los medios de comunicación, acusando a varios de ellos de parcialidad y desinformación. Esta atmósfera ha llevado a organizaciones de prensa a expresar su preocupación por cómo este clima afecta el acceso a las fuentes y el ejercicio de la profesión en Washington.


